De nuevo, voluntarios de diversos colectivos cívicos de Marbella van a realizar una jornada de limpieza en el entorno del molino y puente de Guadalpín. Este evento está abierto a cualquier ciudadano y tendrá lugar este sábado a partir de las 9.30 y el punto de encuentro es la calle Carmen Montiel.
Además de los trabajos de limpieza en el Guadalpín, se va a llevar a cabo labores de reforestación en este entorno natural espectacular.
Los colectivos que están recuperando la zona del molino de Guadalpín son la asociación Marbella Activa en colaboración con Ecologistas Malaka, Mujeres en las Veredas, Cilniana, Produnas, el IES Bahía de Marbella y la asociación Huertos Urbanos Marbella Verde.
La labor que han desarrollado hasta ahora ha permitido despejar una amplia zona alrededor del molino. También la recuperación de las muelas y de la notable alberca histórica de esta edificación centenaria. Los voluntarios igualmente han limpiado de forma integral el casi oculto puente de Guadalpín, una construcción también histórica.
HISTORIA Y VALOR PATRIMONIAL
Actualmente conocido como molino de Magaña, guarda entre sus muros una historia que lo ubica cronológicamente en los años inmediatos a la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos; así en 1488 los monarcas lo concedían a Nuño de Villafañe que solo un mes después de la conquista de Marbella fue nombrado contador de la gente de pie y caballo y receptor del quinto real obtenido de todas las cabalgadas y presas y alcalde vitalicio de nuestra ciudad a la que se trasladó acumulando pronto poder y riqueza.
En 1846 el molino harinero de Guadalpín era propiedad de Francisco Rosado. Sabemos que estuvo en funcionamiento entre 1918 y 1952 gracias a uno de los últimos molineros de Marbella Francisco Millán Jiménez, apodado Magaña. Su nieta Carmen Mata Millán es hija de Paqui la del molino.
El molino es uno de los edificios históricos más olvidados del término municipal, nunca se ha intervenido para protegerlo, nunca se ha hecho una limpieza. Se incluyó en el PGOU de 2010 como bien inmueble histórico protegido, pero todo quedó en el papel. A día de hoy se encuentra cubierto de vegetación, lleno de basura, abandonado y dejado a su suerte.